—No estoy enojada. ¿Sabes? No deseo tampoco serte indiferente, pero estoy rara, me siento un poco dispersa; como si doliera, y no es de pena, no es por ti que me siento así. Es de mi, de mi ineptitud para decirte lo que siento.—Palabras al viento. (via notasdepapel)
(via dispersiondemente)